Mi nombre es Araceli y he vivido la experiencia de ser au pair aunque por muy poquito tiempo. Estudio magisterio de primaria y, por necesidad y por gusto al idioma, necesitaba mejorar mi inglés. No sabía muy bien en qué consistía exactamente ser au pair pero sí conocía un par de chicas que habían vivido esa experiencia. 

Me lo empecé a plantear como una forma de pasar el verano aprendiendo el idioma y viajar, otra de mis pasiones. Así que decidí ponerme en contacto con una agencia y ¿por qué no? intentar vivir una pequeña experiencia. Me comentaron de algunas páginas web en las que te puedes poner en contacto con la familia directamente, pero preferí hacer el trámite con una agencia para asegurarme de tener una estancia lo mejor posible, y así tener a alguien que me pudiera ayudar. Pese a que no tuve ningún problema durante mi estancia, no me arrepiento de haber contratado la agencia, puesto que gracias a ellos conocí a mi maravillosa familia.

Una vez empecé los trámites desde España vi 3 informes de familias. Escribí a dos de ellas pero solo recibí respuesta de una. En seguida concertamos una entrevista y me puse muy nerviosa. No sabía si me entendería bien con la familia etc. Pasamos unos 20 minutos charlando y en seguida me enamoré de la familia. Volvimos a hablar más adelante y me invitaron a ir. Me sentí muy afortunada al ver que en tan solo dos días las agencias me habían asignado 3 familias y que en unas pocas semanas ya tenía una familia asignada.

Antes de ir seguí manteniendo el contacto con la familia y por supuesto Aída me resolvía cualquier duda o problema que me surgiera. La familia constaba de padre, madre, una niña de 7 años y un perro. Viven en Teddington, una zona del sur de Londres cercana a Richmond y Kingston.

El 28 de mayo viajé a Londres. La familia me esperaba en el aeropuerto y antes de ir a la casa me dieron un pequeño rodeo con el coche para que conociera los alrededores. A los pocos días además ya me pusieron en contacto con au pair de amigos suyos o incluso me dijeron que intentara buscar algún grupo por el facebook. Os lo recomiendo ya que hay muchos y de diferentes zonas y en ellos se incluyen un montón de au pairs con ganas de conocer gente.

Hasta mediados de julio, cuando la niña terminó el cole, mis tareas eran llevar y recoger a la niña del colegio, preparar sus desayunos, comidas en días no lectivos, y cenas cuando la madre trabajaba; hacer los deberes y jugar con ella, mantener su habitación recogida aunque ella sola ordenaba sus juguetes, levantarla, vestirla, peinarla etc., algunos días también me encargaba de su baño y de acostarla…También me encargaba del perro: abrirle la puerta del jardín para que saliera algunas veces a lo largo del día, darle paseos, darle de comer y asegurarme de que tuviera agua… En mi caso no supuso un problema puesto que tengo perro en España, pero si no os gustan los perros os será un poco desagradable tener que recoger sus cosas. En cuanto a tareas del hogar en principio acordamos que me encargaría de la colada y la plancha mía y de la niña, pero finalmente me tuve que encargar de la plancha de los padres también, aunque no supuso ningún problema para mí. Lo peor era planchar las sábanas, cosa muy común allí por lo que comenté con las chicas con las que salía.

La familia era encantadora, incluso me dijeron que podía visitarme mi novio y mi familia si quería, siempre y cuando nos pudiéramos compaginar para que la niña no estuviera desatendida; así que como los fines de semana los tenía libres, vino mi novio a visitarnos un fin de semana. Ella era mitad italiana mitad inglesa, y él era inglés, así que el problema de la comida no lo tuve puesto que ambos cocinaban muy bien y muy variado. Comíamos muy sano y la niña comía todos los días algo de verdura y algo de fruta (para almorzar, de postre…). Un truco que me enseñó su madre era darle a elegir, así ellos creen que eligen lo que les gusta y lo que quieren, así que la decía: ¿Prefieres coliflor o brócoli?

En general se portaba bien pero al ser hija única a veces era un poco egoísta o trataba de elegir ella primero a la hora de jugar. Los últimos días fueron algo peor con ella, ya que pasaba unas 10horas al día con ella y se nos hacía difícil a las dos. En estos casos hay que intentar buscar actividades diferentes: un día fuimos a chesington, un parque de atracciones, otros a la piscina, o incluso aunque estuviéramos en casa intentaba hacer cosas diferentes como hacer galletas, jugar a diferentes cosas, hacer picnics, etc.

La madre era prácticamente como mi madre, aunque también puedo considerarla una amiga. Siempre me contaba sus problemas, charlaba conmigo sobre sus cosas…

El 8 de agosto me volví puesto que la familia se iba de vacaciones y antes de ir acordamos que estaría hasta esa fecha. Sin embargo, una vez allí me dijeron que me quedara más, incluso aunque ellos se fueran a Grecia podía invitar a mi familia a su casa y estar allí mientras ellos no estuvieran. Les agradecí mucho esa confianza pero volví a España con mi familia.

Antes de volver intercambiamos algunos regalos y me agradecieron todo lo que había hecho por ellos, al igual que yo a ellos. Ahora intentamos seguir manteniendo el contacto aunque se nos hace un poco difícil lo intentamos.  Me agrada mucho que me hayan dicho que después de ocho au pairs yo he sido la mejor, aunque no solo nosotras necesitamos agencias para asegurarnos una buena estancia, sino que ellos también la necesitan para asegurarse de a quién meten en su casa, ya que por lo que me contaron, no habían tenido buenas experiencias con algunas de ellas.

Ahora ya puedo decir que he sido au pair y tengo una experiencia más en mi vida que nunca olvidaré.

 

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